Esta última vez, le llevaba un montón de cosillas que tenía hechas. Para que viese, se probase y cogiese lo que quisiera.
Dicho y hecho, nos pusimos a ver con qué podíamos utilizar y al final nos salieron dos pulseras bastante originales, y además ponibles!
Aprovechando que además llevaba material nos dijimos "¿Y si nos hacemos dos pulseras? Una para cada una y que sean iguales"
Para una de las fotos tomamos el permiso de su perrita, Numa, que la pobre se portó muy bien y ni se movió cuando le pusimos las pulseras encima para fotografiarlas. ¿Qué mejor nombre que el suyo para llamar así a estas dos pequeñas creaciones?






